16 marzo 2007

RELATO_023

hoy es uno de esos días/viernes en los que un enanito con un martillo de gemas, de los que usan los geólogos y los presos con planes de fuga, me golpea el cerebro desde dentro, mientras que otro surfea con una lija del 8 bajo sus pies por toda mi lengua.
me da la impresión, siempre que llego con resaca al trabajo, de que todo el mundo nota que no estás aquí realmente, que tienes mal aspecto, que hueles regular, que tus dedos están amarillos y apestan a tabaco. todo eso es verdad, mis compañeros se ríen y mi jefe no me pide nada en toda la mañana. el almuerzo dura 45 minutos y no pasa nada.
además, me queda el consuelo de que hoy no me he puesto malo, y de que la siesta va a ser sonada. y las croquetas, cuando estoy de resaca, me salen mejor.
no, si va a ser que nostán mal las resacas de viernes. disfruten la suya y no vayan al gallo...