03 diciembre 2007

ENSAYO_007

Hola amigos/as. Qué os iba a comentar... ah, si! no os parece que una de las expresiones menos útiles y más ridículas que se puede usar es: "acuérdate de...", cuando se usa para intentar que alguien no olvide hacer algo evitando así una inconveniencia grave (acuérdate de apagar el ordenador, acuérdate de poner dinero en la ORA, etc.).
Es que la gente no se da cuenta de que si pudiéramos, nos acordaríamos? Olvidarse de las cosas no es una elección, es una putada para nosotros también. Claro, tampoco se dan cuenta de que decirnos que nos acordemos de algo tampoco sirve para nada. Es decir, decirlo no es algo que ayude a que nos acordemos, ya que el no olvidar hacer lo que se nos dice no es, en realidad, un medio, una herramienta, para evitar el mal que conlleva el olvido, sino más bien un fin en sí mismo.
Así que, cojones! ya sé que me tengo que acordar de algunas cosas, pero dime cómo lo hago para no olvidarme... Dime que me ate un cordel en el dedo índice, que me ponga una alarma en el móvil, un post-it, una nota en el outlook, yo qué sé!