- Es aquí, tío?
- Pues sí, aquí es.
- Venga ya! No me creo que el máximo accionista y presidente del Consejo de Administración de un tinglao como Moodies viva en un puto adosao.
- Vamos a ver, el mensaje de Nicolás y Ángela era claro, mira, con coordenadas y todo. Y además, no es el de Moodies. Es el de Standard and Poor's.
- La misma mierda, Da...
- ¡¡¡shhhh!!!! Cómo cojones tengo que decirte que me tienes que llamar por mi nombre: SuperInteligencia. Vale?
- Vale, tío, vale. Bueno, al grano: cómo lo hacemos?, yo por mucho que hayamos ensayao en tu parcela, estoy cagao. A mi cargarme a un tío, aunque sea un hijolagran, responsable de todo lo que está pasando en el mundo me da palo, tío.
- Vamos a ver, SuperFuerza, para empezar, la idea fue tuya. Todo este tolao de las mallas, los antifaces, las putas capas que son incomodísimas y el relleno de polispán... todo fue idea tuya. Que había que salvar al mundo, que el mundo no podía estar en manos de unos dos cientos individuos, por muy poderosos que fueran, que pin que pan.
- Es verdad, SuperInteligencia. La que líamos para colarnos en aquella cumbre y que Nicolás y Ángela nos escucharan y accedieran a poner en marcha el plan. Eso, tendrás que reconocerme, que fue idea tuya, por algo yo me tuve que quedar con SuperFuerza...
- Pues eso, nene, al lío: tú llamas, dices lo de “SuperInteligencia o SuperFuerza?”, pero en inglés, cabrón, que lo entienda. Si dice tu nombre, ya sabes, golpe seco entre los ojos y luego al cuello. Si dice el mío, salgo yo por aquí... así que aparta un poco.
- En serio le vas a hacer lo de la cebolla? Como en Dogma? A ver si no nos van a tomar en serio... Con el pastón que nos hemos dejao en tu pistola esa, tío...
23 febrero 2012
RELATO_025
SUPERINTELIGENCIA O SUPERFUERZA