05 diciembre 2012

RELATO_028

13 Baktun


Siempre se me escapa el pensamiento de que en poco más de dos semanas todo habrá terminado, cuando en realidad mi yo más cercano a la consciencia ha dictado desde hace mucho, mucho tiempo que lo que pasará no será sino un reinicio de la forma de vida homínida en toda regla.

Por ello me he dedicado todos estos meses, desde que cayó en mis manos aquella profecía, a planear cuál sería la mejor forma de resetear la civilización humana, habida cuenta de un formateo, ansiado, del que ya se encargan los mayas.

Por ello excavé aquel habitáculo, por ello construí todo aquello y lo acondicioné de la mejor manera posible para resistir unos cuantos supuestos de destrucción masiva, por ello reuní aquellas provisiones, suficientes en cantidad para unas cuantas semanas, y con una variedad nutritiva tal que me haría optar a un par de estrellas michelín, por ello transcribí algunos de los conocimientos más básicos, necesarios y rudimentarios a audio y pictogramas, para cuando la comunicación oral tenga que ser también reaprendida y reestructurada, por ello estructuré y petreché el lugar con algunas de las herramientas más indispensables y definitorias para una posible nueva evolución humana, por ello, también intenté liberar aquel espacio de cualquier otra referencia o alusión a cualquiera de las civilizaciones o clases de relaciones humanas que hayan existido hasta la fecha.

Y ahora me falta la última pieza del puzle, lo que ha de dar sentido a todo lo que he hecho hasta ahora: necesito a las personas que entrarán en el espacio seguro el día 20, y que podrán salir 3 o 4 días después si el mecanismo habilitado y programado para ello funciona como en las pruebas.

Esas personas serán las que vuelvan a poblar la tierra, las que vuelvan a desarrollar sistemas vitales con conciencia de especie, si es que así pueden hacerlo, con la única ayuda de lo que he preparado para su precaria superviviencia, amén de lo poco o mucho que les quede de instinto.

Ya he secuestrado a 3 de ellos, pero aún necesitaría otros 10 o 12 para tener un elenco lo suficientemente amplio y variado para otorgarles alguna esperanza y para garantizar la heterogeneidad. Creo que lo mejor es que siga decantándome por la franja de edad que he elegido para que la especie humana se reinvente desde la cenizas de esta otra que ya no puede, ni debe, llamarse así. Esas niñas y niños son los elegidos.

Solo queda confiar en ellas y ellos. Deseo que mi antepasado Locke tuviera razón.

(Traducción al castellano por Everlastingomez)