13 Baktun
Siempre se me escapa el
pensamiento de que en poco más de dos semanas todo habrá terminado,
cuando en realidad mi yo más cercano a la consciencia ha dictado
desde hace mucho, mucho tiempo que lo que pasará no será sino un
reinicio de la forma de vida homínida en toda regla.
Por ello me he dedicado
todos estos meses, desde que cayó en mis manos aquella profecía, a
planear cuál sería la mejor forma de resetear la civilización
humana, habida cuenta de un formateo, ansiado, del que ya se encargan
los mayas.
Por ello excavé aquel
habitáculo, por ello construí todo aquello y lo acondicioné de la
mejor manera posible para resistir unos cuantos supuestos de
destrucción masiva, por ello reuní aquellas provisiones,
suficientes en cantidad para unas cuantas semanas, y con una variedad
nutritiva tal que me haría optar a un par de estrellas michelín,
por ello transcribí algunos de los conocimientos más básicos,
necesarios y rudimentarios a audio y pictogramas, para cuando la
comunicación oral tenga que ser también reaprendida y
reestructurada, por ello estructuré y petreché el lugar con algunas
de las herramientas más indispensables y definitorias para una
posible nueva evolución humana, por ello, también intenté liberar
aquel espacio de cualquier otra referencia o alusión a cualquiera de
las civilizaciones o clases de relaciones humanas que hayan existido
hasta la fecha.
Y ahora me falta la
última pieza del puzle, lo que ha de dar sentido a todo lo que he
hecho hasta ahora: necesito a las personas que entrarán en el
espacio seguro el día 20, y que podrán salir 3 o 4 días después
si el mecanismo habilitado y programado para ello funciona como en
las pruebas.
Esas personas serán las
que vuelvan a poblar la tierra, las que vuelvan a desarrollar
sistemas vitales con conciencia de especie, si es que así pueden
hacerlo, con la única ayuda de lo que he preparado para su precaria
superviviencia, amén de lo poco o mucho que les quede de instinto.
Ya he secuestrado a 3 de
ellos, pero aún necesitaría otros 10 o 12 para tener un elenco lo
suficientemente amplio y variado para otorgarles alguna esperanza y
para garantizar la heterogeneidad. Creo que lo mejor es que siga
decantándome por la franja de edad que he elegido para que la
especie humana se reinvente desde la cenizas de esta otra que ya no
puede, ni debe, llamarse así. Esas niñas y niños son los elegidos.
Solo queda confiar en
ellas y ellos. Deseo que mi antepasado Locke tuviera razón.
(Traducción al
castellano por Everlastingomez)